
El Gobierno Nacional radicó ante el Congreso de la República la nueva reforma tributaria, también conocida como Ley de Financiamiento, con la que se busca recaudar cerca de $26 billones.
La iniciativa contempla medidas que impactarán distintos sectores de la economía. Entre ellas, se encuentra la creación de un impuesto para los juegos de azar en línea, con el fin de ampliar la base tributaria en el sector digital, así como cambios en el IVA aplicado a los combustibles, lo que podría tener efectos directos en los precios de la gasolina y el diésel.
De acuerdo con el Gobierno, el proyecto es fundamental para garantizar la estabilidad fiscal del país y financiar programas sociales. “Se trata de una apuesta para modernizar el sistema tributario, fortalecer el recaudo y cerrar brechas sociales”, señalaron fuentes oficiales.
El Congreso tendrá ahora la responsabilidad de debatir la propuesta, en medio de un panorama político en el que ya se anticipan posiciones encontradas. Mientras algunos sectores respaldan la necesidad de fortalecer las finanzas públicas, otros advierten que la reforma podría trasladar cargas adicionales a los consumidores y al sector productivo.
Con esta reforma, el Ejecutivo espera asegurar recursos suficientes para cumplir con compromisos en materia de inversión social, educación y salud, al tiempo que se busca mayor equidad en el sistema impositivo.
