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Asunción, Paraguay – El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha presentado este jueves su renuncia al cargo en medio de una tormenta política y financiera sin precedentes, desencadenada por el colapso y cierre repentino de Ueno Bank, una de las entidades financieras más grandes y de mayor impacto digital del país. La dimisión se produce acorralado por un inminente juicio político y tras perder el respaldo de las principales figuras de su propio partido, el Partido Colorado.
Claves del colapso financiero y el «corralito»
La crisis estalló de manera abrupta cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) decretó el cierre de Ueno Bank al registrar un nivel de solvencia alarmantemente inferior al 50% del mínimo legal establecido.
- Impacto masivo: La caída de la entidad afectó directamente a cerca de tres millones de clientes (en un país con una población aproximada de 6,1 millones), bloqueando los depósitos de los ahorristas y generando escenas de desesperación y protestas en las calles de Asunción.
- Fondos públicos y de jubilados: Se reveló que la entidad administraba unos 850 millones de dólares en fondos públicos, lo que encendió las alarmas sobre la seguridad de los ahorros estatales y de los fondos de los jubilados.
- Detenciones: El escándalo escaló rápidamente al plano judicial con la detención de al menos ocho altos ejecutivos y directivos del banco, incluyendo a su presidente, Juan Manuel Gustale, y a su CEO, Federico Miguel Vázquez.
Presión política y pérdida de apoyo oficialista
Aunque la administración de Peña defendió en un inicio planes para garantizar una alta proporción de los fondos y calmar a los ahorristas, la presión política se volvió insostenible en cuestión de horas.
- Retiro de apoyo partidario: Figuras clave del oficialismo y pesos pesados del Partido Colorado —incluyendo al exmandatario Horacio Cartes y a Nicanor Duarte— le retiraron su respaldo político al Ejecutivo ante la magnitud del escándalo.
- Juicio político inminente: Ante la amenaza real de que los bloques opositores y disidentes aprobaran un juicio político en el Congreso para su destitución, Peña optó por dar un paso al costado.
El mensaje de renuncia y la sucesión
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales y un mensaje a la nación, Santiago Peña confirmó su salida del poder:
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la república. Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”, expresó el mandatario.
Tras su dimisión, se espera que el proceso institucional continúe con la asunción del vicepresidente de la República, Pedro Alliana, quien deberá tomar las riendas de un país sumido en una profunda crisis de confianza económica y social. Las autoridades económicas y del sector judicial se mantienen en alerta máxima mientras avanzan las investigaciones sobre las causas que llevaron a la quiebra exprés de la entidad financiera.
